Aprende del cultivo del nenúfar, maravillosa planta acuática

La planta nenúfar es una flor acuática que por lo general se puede encontrar en la superficie de los lagos, ríos o lagunas, teniendo sus raíces desarrolladas en el fondo de estos lugares. El artículo del día de hoy está dedicado a explicar la manera en la que se puede hacer un cultivo del nenúfar, así como sus principales características, origen y más.

Cultivo del nenúfar

Características del nenúfar

El nenúfar también es conocido como el lirio de agua, su principal característica radica en sus dos tipos de hojas: las de una clase se encuentran en el interior del agua mientras que las otras están flotando en la superficie. Las raíces de esta planta pueden llegar a medir hasta un máximo de 4,5 metros, por lo que es recomendable que estas plantas crezcan en aguas profundas.

Las hojas que se encuentran en el fondo de las aguas tienen una función de protección para los peces, igualmente, contribuyen a que el crecimiento de las algas no sea excesivo. El nombre científico que se le da al cultivo del nenúfar es Nymphaea, a pesar de esto, el nombre más común para hablar de ellas es el de ninfea.

El cultivo del nenúfar por lo general suele florecer durante el verano, entre los meses de mayo a septiembre, la duración de sus flores es muy breve, teniendo un lapso de vida de cuatro a cinco días. Durante el primer día de su ciclo, estas flores despliegan un olor que es similar al brandy. Debido a su belleza exótica, estas plantas se suelen emplear como parte de las decoraciones de albercas y estanques en los hogares o en los parques. En un mismo sentido, también se entregan a las personas cuando se desea expresar la pureza de sus sentimientos.

En el antiguo Egipto estas flores eran considerabas como símbolos venerados, esto se debe a que las hojas del nenúfar se abren con los primeros rayos del día y se cierran cuando el sol ya se ha ocultado. Es por este motivo que los habitantes de esta civilización creían que la flor era un acto de adoración a este astro.

Las plantas del nenúfar se forman sin importar el rizoma, este se entiende como un tallo carnoso que se encuentra entre los materiales depositados en el fondo de las aguas. En lo que respecta a sus hojas, poseen una forma circular y un buen tamaño, con una profunda escotada que se propaga hasta la inserción del pecíolo con la parte planta.

Así como las flores, las hojas se mantienen en la superficie y se desarrollan sin importar el rizoma, al cual se unen por largos pecíolos. Por su parte, las flores poseen un gran tamaño y están repletas de pétalos, en su centro se encuentran los pistilos y los estambres. Sus tonalidades son muy variadas, pueden ser de color marfil, blanco puro, rojo, crema, rosa, cobrizo, carmesí o en amarillo.

Así como otros tipos de plantas, las semillas del nenúfar se emplean para la propagación de la especie y para el desarrollo de otras variedades. Las semillas maduran bajo el agua, luego se desprenden de la planta y salen a la superficie, allí floran por un tiempo hasta que absorben el agua y pueden comenzar a germinar

Origen

El nenúfar es una planta de agua que es miembro de la familia Nymphaeaceae. De acuerdo a la información que existe, el nenúfar proviene de los lagos de África y en algunos países de Asia. Sin embargo, también se han encontrado menciones en la mitología egipcia, en donde se habla acerca de la creación del mundo.

Cultivo del nenúfar

El Dios Ra en un principio era denominado el dios del sol de medio día para poder diferenciarse del Dios Atum que era el dios-sol del amanecer, con el paso del tiempos estos dos dioses se volvieron uno solo. No obstante, Nefertem (la primera reencarnación de Atum en Heliópolis) fue una entidad con gran poder, dado que ejercía las funciones de la Flor Sagrada en el Antiguo Egipto y se convirtió en deidad de la salud, la buena suerte, los perfumes y los ungüentos.

En las representaciones que hay de este Dios, suele verse como un joven con una corona de nenúfar y plumas. también en otras imágenes se muestra como un niño que se encuentra en el interior de la flor, asimismo, también puede adoptar la forma de un león o tener aspecto mortuorio cuando presidía ceremonias de embalsamamiento.

Como bien ya hemos mencionado anteriormente, cuando las flores de esta planta se abren con la luz del sol desprenden un aroma dulce que el pueblo egipcio vinculaba con la presencia de una entidad divina. En los textos que se tienen acerca de la civilización egipcia, el aroma de esta planta era tan refrescante que era utilizada como ingrediente para los baños aromáticos y junto con el coriandro se usaba para bajar la fiebre.

El aroma que provenía del cultivo del nenúfar era considerado muy beneficioso para la salud y como protector. Existen una gran variedad de pinturas o bajorrelieves egipcios en donde esta planta era dada a los invitados de una fiesta para “aspirar vida”, o también donde eran entregadas para despertar los sentidos de una persona que se creía muerta.

Cultivo del nenúfar

Cultivo del nenúfar

Ya habiendo explorado todas las características y la historia acerca de esta planta, ha llegado el momento de hablar sobre de que manera se puede realizar un cultivo de nenúfar. En el presente apartado se explicará a profundidad su modo de siembra, la temperatura que requiere, su fertilización y las enfermedades que puede tener.

Plantación

Para poder realizar una plantación adecuada del nenúfar, es importante que la persona siga los siguientes pasos:

  1. Aquellos ejemplares del nenúfar pequeños y con hoja diminuta pueden empezar a crecer en lugares con solo 8 cm de agua, mientras que las especies más grandes requieren de un estanque con al menos 1 m de profundidad.
  2. Para que una planta adulta de esta clase se pueda desarrolla de una optima manera, se recomienda dejar un espacio de 50-60 cm de alto desde la superficie de la maceta hasta la superficie de agua.
  3. Si el cultivo del nenúfar es pequeño, se recomienda que se mantenga entre 20 a 30 cm por encima del nivel de la tierra de la maceta, y conforme vaya creciendo se va bajando hasta llegar a los 50-60 cm. Para cumplir este propósito se puede emplear ladrillos bajo la maceta y se van retirando a medida que las raíces van creciendo.
  4. Si no se posee la altura requerida, entonces las flores se abrirán en el fondo del agua y no se podrán apreciar en la superficie, sin embargo, sus hojas no se pudren por permanecer en el interior del agua.
  5. El cultivo del nenúfar debe ser plantado en macetas de 30 cm de diámetro con pequeños agujeritos por toda la superficie.
  6. Las raíces deben ser colocadas con cuidado en la tierra. Antes de esto, es importante que la misma haya sido enriquecida con fertilizantes especiales que no posean un alto contenido de nitrógeno.
  7. Cuando las macetas sean introducidas en el estanque, se debe tener cuidado que la tierra no toque el agua, dado que no es conveniente que el agua se encuentre sucia. En este sentido, el recipiente debe introducirse con lentitud para que la tierra se moje y que así, no salga de la maceta.
  8. En caso de que un poco de la tierra se filtre en el agua, no hay de que preocuparse, luego de 48 horas esta pasará al fondo del estanque. La maceta debe cubrirse con 2,5 cm de piedras de río, dejando sitio para el brote.
  9. Es importante que se coloque este recipiente en un lugar con mucha iluminación, ya que esto asegurará que su crecimiento sea el mejor.
  10. El sustrato debe ser cambiado con regularidad, dado que el cultivo del nenúfar requiere de un buen dote de nutrientes. Adicional a esto, durante la época de invierno, se deben retirar aquellas hojas que se van dañando.
  11. Lo más importante durante la plantación del nenúfar, es recordar que sus raíces son muy delicadas, cualquier daño que se haga en la parte inferior de esta planta puede ocasionar la muerte de la misma.

Clima

En lo que respecta a las temperaturas para su desarrollo, se sabe que el cultivo de nenúfar se da mejor manera en aguas cálidas, no obstante, es un tipo de planta que se encuentra por muchos lugares de climas diversos, de esta manera, existen dos tipos:

  • Los primeros, son los especímenes que crecen en climas templados o fríos, los mismos reciben el nombre de nenúfares perennes. Esta clase de nenúfares deben ser sembrados en una profundidad de medio metro aproximadamente y la aparición de sus flores tiene comienzo durante los primeros meses de otoño.
  • Luego, están los tipos que se desarrollan en climas tropicales. Estas especies poseen una floración tanto nocturna como diurna y aparecen meses después que la anterior especie. Sus hojas se pierden con la llegada del invierno.

De acuerdo al clima de la zona, se recomienda sembrar algunas especies y otras no. Gran parte de ellas se suelen tatar como plantas anuales. La eliminación de sus hojas afectadas contribuye a prevenir la contaminación del agua por materia orgánica en descomposición.

Abono

Lo primero que se debe realizar cuando se siembra un cultivo del nenúfar, es cubrirlo con una capa de 20 cm de sustrato. Esto es aplicable en el caso de semilleros, pero también se puede utilizar el recebo para césped. Lo importante es utilizar un sustrato con mezcla de arena, por lo que otro tipo de sustrato no sería el apropiado para el cuidado de estos cultivos.

Luego de haber incorporado el cepellón y taparlo con más sustrato hay que compactarlo. En un mismo sentido, se debe crear una capa de 15-10 centímetros de gravilla para que, cuando se añada el agua se pueda compactar su superficie, así se evita que la tierra se mezcle con el agua y empiecen a flotar las partículas de grava y del sustrato.

Enfermedades y parásitos

El parásito y enfermedad más común que afecta el cultivo del nenúfar, es el pulgón del nenúfar conocido como Rhopalosiphum nymphaeae. La manera más rápida y afecta para poder controlar esta plaga consiste en la pulverización a presión de la hoja, de esta manera, estos parásitos caen en el agua y son comidos por los peces

Otra plaga recurrente en esta planta es el escarabajo Galerucella nymphaeae, el mismo ataca las hojas. Igualmente, también se ve afectada por los hongos: Alternaria, Cercospora, Gloeosporium, Phyllosticta que al infectarla, sus hojas se van tornando de color marrón. Se debe tener en cuenta que al momento de realizar cualquier tipo de tratamiento, si hay peces en el estanque, entonces no es posible emplear productos químicos, ya que podrían perjudicarles.

Tipos de nenúfar

Como bien ya hemos indicado antes, la planta del nenúfar es conocida por todo el mundo, por lo que existen también muchas variedades de la misma, cada una con formas y propiedades diferentes. A continuación, explicaremos algunos de los ejemplares de esta planta:

  • Nymphaea Alba: Esta especie es mejor conocida por el nombre de nenúfar blanco europeo, a pesar de que es un tipo de planta muy pequeña, posee una gran resistencia a los climas fríos. Su principal característica son sus flores de color blanco con estambres amarillos y sus hojas redondas impermeables color verde oscuro. Aunque su aspecto es muy simple, es uno de los especímenes más buscados para el cultivo en estanques caseros.
  • Nymphaea Escarboucle: Esta clase de nenúfar se caracteriza por los colores rojizos y rosados de sus flores, mientras que sus hojas son de color oscuro. Es una planta que posee una alta resistencia a las heladas y se adapta muy bien a ser cultivado en estanques, es uno de los tipos de nenúfares más adecuados para plantar en climas fríos.
  • Nymphaea Mexicana: Se puede identificar por sus flores amarillas de larga duración y hojas verdes con pequeñas manchas. Es recomendable tener sumo cuidado con este ejemplar, puesto que es una planta invasiva, si no se controla puede llegar a dominar al resto de las plantas.
  • Nymphaea Arc en Ciel: Este es uno de los tipos de nenúfar más utilizados en los estanques por su belleza. Sus flores estrelladas cambian de color del rosa pálido al blanco, pero lo más resaltante de esta clase de flores son las manchas de color amarillo, crema, rosa e incluso rojizo que se encuentran en sus hojas.
  • Nymphaea Aurora: Es conocida también como Nymphaea Stellata, su curiosidad radica en sus flores, mientras sus flores se mantienen cerradas son de color crema y al momento de abrirse la tonalidad se vuelve naranja o de color rojo. Las hojas por su parte poseen manchas de color morado. Es un ejemplar idóneo para tener en los estanques pequeños.

 

Ha sido todo por el artículo de hoy, esperamos que la información presentada haya sido de mucha ayuda. En un mismo sentido, le hacemos la invitación a leer también: Albahaca y Manzano

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