Cultivo de Orquídeas, una planta exótica con hermosas flores

Las orquídeas son plantas hermosas que están dentro del grupo familiar Orchidaceae del orden Asparagales, son conocidas en el mundo por su amplia variedad de flores. El artículo de hoy está dedicado a explicar como se debe realizar un cultivo de orquídeas, asimismo, hablaremos acerca de sus principales características, su historia y más.

Cultivo de Orquídeas

Características de las Orquídeas

La primera característica que presentan las orquídeas del resto de las demás plantas está en su raíz, puesto que presenta diferentes maneras en cuanto a su vida y la forma en que se desarrollan. En líneas generales, muchas plantas de la tierra poseen raíces pubescentes, mientras que el cultivo de orquídeas posee epifitas delgadas, gruesas y/o lisas que se propagan de forma horizontal, inclusive, algunas especies tienen pseudobulbos.

Los pseudobulbos es el nombre que se le da a los tallos especializados que algunas clases de orquídeas poseen. El mismo, tiene la función de actuar como un lugar de almacenamiento de agua y nutrientes. En un mismo sentido, se puede identificar fácilmente por sus entrenudos abultados en donde se da el nacimiento de sus hojas.

Por su lado, las hojas del cultivo de orquídeas se encuentran de forma alterna a lo largo de los tallos, poseen venaciones paralelas por medio de su superficie. Por lo general, tienen una forma lanceolada y ápice obtuso, se caracterizan por ser gruesas, firmes y coriáceas, sin embargo, también se pueden encontrar ejemplares con hojas suaves, delgadas y plegadas.

No cabe duda que la parte más distintiva de las orquídeas son sus flores, cada una de ellas son de tamaños muy variados por un par de mm, alcanzando a tener entre 45-50 cm de diámetro. Gran parte de las flores solo cuentan con dos colores, pero, existen algunos tipos con tres, en algunos casos tanto sus colores como sus fragancias son muy intensas, lo que ayuda a atraer a los insectos polinizadores.

La disposición de las flores al final del pedicelo es resupinada, lo que quiere decir que la flor presenta una torsión en su eje central, lo cual empuja el labelo hacia abajo. Adicional a esto, las flores del cultivo de orquídeas se ubican de manera individual o en agrupaciones en espigas, racimos, panículas o corimbos.

La floración de esta planta solo ocurre una vez al año, siendo frecuente durante la misma época. De esta manera, se puede decir que la floración se ve determinada por diversos factores del ambiente, como por ejemplo: la temperatura, la intensidad del sol, los cambios de humedad ambiental y cambio de estación climática.

Origen

En lo que respecta a su origen, los primeros datos que se tienen acerca de este cultivo se remontan a la Antigua Grecia. Durante el siglo VI a.C. el filósofo Teofrasto escribió un tratado sobre botánica, en este mismo documento, el filósofo habla acerca de una planta que llamó su atención, dado que tenía dos tubérculos juntos, lo cual le pareció una referencia a las partes íntimas del hombre. A partir de esto, es que surge su denominación: orchis que significa “testículo”.

Por otro lado, las culturas china y japonesa también han dejado registros acerca de su veneración hacia la orquídea. Hasta los días actuales, Japón es considerado como uno de los pocos países que se especializan en el cultivo de orquídeas. Charles Darwin, en una de sus investigaciones acerca de la evolución de las especies, hizo una referencia particular sobre esta planta: “Las variadas estratagemas que usan las orquídeas para atraer a sus polinizadores trasciende la imaginación de cualquier ser humano”.

Cultivo de Orquídeas

Cultivo de las Orquídeas

Ya habiendo conocido a detalle todo lo importante acerca de esta planta, llegó el momento de explicar la manera en la que se debe hacer un cultivo de orquídeas. En los próximos apartados se hablaran a detalle sobre su proceso de plantación, su fertilización, los cuidados necesarios y la protección que se debe emplear en caso de que el cultivo contraiga enfermedades o plagas.

Plantación

Algo que se debe tener en cuenta antes de llevar a cabo la plantación de las orquídeas es que son una planta que se pueden sembrar mucho mejor dentro de macetas. Igualmente, la mayoría de las especies son epifitas, esto significa que suelen crecen en las rocas y árboles, por lo que a sus raíces no les gustan estar enterradas. De esta manera, al sembrarlas en suelo, es muy probable que se descompongan en poco tiempo.

Existen macetas especiales para el cultivo de orquídeas, lucen como macetas comunes con la diferencia que poseen agujeros para que sus raíces puedan respirar. Antes de elegir la maceta adecuada, se debe saber la clase de orquídea a sembrar, la mayoría se da bien en maceteros chicos y medianos. Por otra parte, el tipo Cymbidium, requiere de macetas grandes que le permita acomodar su extenso sistema radicular.

Clima

De una misma manera, el cultivo de orquídeas también se clasifica de acuerdo a su lugar de origen, por lo que, cuando se escoge un tipo de orquídea se debe conocer a profundidad la clase de temperatura, humedad y luz que necesitan para que su plantación sea lo mejor posible.

Cultivo de Orquídeas

Por ejemplo, si tomamos en cuenta los tipos de plantas de orquídeas que nacen en regiones tropicales, entonces para su plantación se necesitaran temperaturas diurnas de 23 ° a 29 ° C, con una humedad del 80 a 90 por ciento. Si se desea conservar dentro del hogar, es necesario que estén ubicadas en una ventana que dé al este o sureste, donde la luz no sea demasiado intensa.

Por otro lado, aquellas orquídeas que son propias de climas cálidos, están acostumbradas a crecer en una temperatura media de 12 ° a 21 ° C, con abundante ventilación y un suministro constante de humedad. En caso de tenerla dentro de una sala, debe ubicarse en una ventana con vista al esté orientada al sur, aunque pueden necesitar de un poco de sombra cuando empiece el verano.

Igualmente, hay cultivos de estas plantas que se pueden dar en climas secos y relativamente frescos. El tipo de orquídeas que soportan los climas secas, tienen la capacidad de tolerar temperaturas de 29 ° a 32 ° C, seguido por una estación lluviosa. Es necesario plantar estas plantas en lugares con temperaturas altas, por lo que, al estar en el interior, se debe poner cerca de una ventana orientada al sur.

Por último, existen tipos de orquídeas que crecen en climas de altura, por lo general, se encuentran en el interior de bosques con mucha niebla, en donde las temperaturas medias son de 16 ° a 21 ° C, por lo que cuando se plantan estas clases, es necesario que el espacio cuente con un alto nivel de humedad, también una luz no muy intensa.

Abono

Dado que el cultivo de orquídeas se hace por medio de las macetas, no cuenta con los suficientes nutrientes, por ende, es importante realizar una fertilización adecuada para que la planta pueda desarrollarse con eficacia. En estas situaciones, se puede hacer uso de fertilizante líquido, sin embargo, antes de su aplicación, la cantidad a usar debe ser disuelta en una mayor cantidad de agua.

En un mismo sentido, la fertilización solo debe hacerse cuando las orquídeas estén en el propio crecimiento activo. Se recomienda que este proceso no se realice durante la temporada de invierno o después de ocurrido el trasplante. Los fertilizantes más utilizados son 30-10-10 aunque otros prefieren el 10/10/30 o 10-10-10. Igualmente, se puede rosear la planta de orquídeas con emulsión de pescado o extractos de algas para proporcionarle micronutrientes.

Riego

Algo que se debe conocer acerca de estas plantas, es que las mismas son capaces de soportar las temporadas de sequía que la humedad. Uno de los factores que puede llegar a dañar el cultivo de orquídeas es el encharcamiento de agua. De igual modo, cuando no se posee una circulación de aire adecuada, la planta muere por asfixia.

Por regla general, estos cultivos deben ser regados únicamente una vez por semana. El medio por el que se cultivan será el responsable de lograr secar la planta durante cada riego, tampoco las raíces deben estar en contacto con niveles altos de agua. Se ha de tener presente que el trasplante de las orquídeas evitara que se reanude crecimiento durante meses, durante este tiempo, el riego debe hacer en cantidades moderadas.

La mayoría de los cultivos de orquídeas tropicales requieren que la tierra tenga un porcentaje de humedad del 60% al 80%. Durante la época del invierno, la humedad en el ambiente suele reducirse hasta un 30%, por lo que será necesario emplear un humidificador o de bandejas especiales para mantener la humedad o de bandejas llenas de grava. En conclusión, también existen algunas clases de orquídeas que se ven beneficiadas con la humedad.

Enfermedades y parásitos

Una de las plagas más comunes en el cultivo de orquídeas es la Arañita roja. Su presencia es más frecuente en momentos de baja humedad ambiental, se pueden observar grandes colonias sobre la superficie de las hojas cubiertas de telaraña. El daño en la planta se forma con la picadura del insecto al succionar la savia, generando como consecuencia, manchas cloróticas que luego se vuelven de color blanquecino.

El tratamiento recomendado para combatir esta plaga es el manejo agronómico para así, aumentar la humedad relativa del ambiente. No obstante, si el ataque del insecto es muy excesivo, se puede recurrir a los productos químicos a base de azufre. Igualmente, se ha mostrado eficacia usando el control biológico con Phytoseiulus persimilis.

Otro parásito que se suele alojar en las orquídeas son las Cochinillas, insectos poco agresivos de color blanquecinos que atacan el dorso de las hojas. Su presencia se puede ver en los ambientes secos y cálidos, formando manchas amarillentas en las hojas. La presencia de esta plaga también ocasiona el hongo negrilla, el mejor modo para su control es utilizando insecticidas sistémicos.

El Pulgón también es otro parásito habitual en estas plantas, son pequeños insectos que por lo general tienden a atacar los brotes tiernos, hojas y botones florales succionando la savia y trasmitiendo toxinas. La presencia de estos animales se puede apreciar porque surge una deformación de los tejidos afectados, además, las heridas que ocasionan son una entrada de virus.

El tratamiento recomendado es el control biológico con algunos depredadores como la Chrysopa o la Coccinella septempunctata, también se recomienda utilizar el parasitoide Aphelinus mali. Por otra parte, en casos de plagas severas, la medida de acción a tomar es el control químico con insecticidas sistémicos.

En cuanto a las enfermedades, el cultivo de orquídeas se ve afectado por el Pythium. Este es un hongo que se forma por la podredumbre de las raíces blandas. En estos casos, la planta no tiene la capacidad de absorber agua y nutrientes, lo que genera un debilitamiento. Para estas situaciones se debe tomar acción preventiva como la desinfección del sustrato, material vegetal sano y riego controlado, mientras que en ataques severos es efectivo el control químico.

De una misma manera, también se ve atacada por el Cercospora y la Rhizoctonia. Son enfermedades que atacan principalmente los tallos y hojas, ocasionando lesiones necróticas que afectan su proceso de fotosintética, trayendo como consecuencia la muerte de la planta. Las medadas preventivas son la poda de saneamiento, el riego controlado y uso de material vegetal sano.

El tomar acción con productos químicos es efectivo cuando la enfermedad se ha establecido por todo el cultivo. En un mismo sentido, también se puede recurrir al control biológico por medio de las aplicaciones de Trichoderma harzianum sobre el sustrato.

Por último, esta la enfermedad de Pseudomonas cattleyae. Son bacterias que atacan a muchas de las especies de orquídeas, sobre todo al género Phalaenopsis, provocando la enfermedad conocida de la  ”mancha marrón”. Estas bacterias se suelen presentar en ambientes húmedos, de baja temperatura y escasa ventilación.

La manera en la que se puede controlar los parásitos es por medio de la eliminación de material vegetal infectado y proporcionando una buena ventilación. El control químico solo se recomienda en el caso de cultivos muy contaminados, aplicando fumigaciones controladas de antibióticos.

Tipos de orquídeas

Es importante conocer los diferentes tipos de orquídeas que hay en el mundo, dado que cada una requiere de un cuidado y plantación distinta al resto. En el presente apartado hablaremos de las clases más comunes de cultivos de orquídeas que se pueden encontrar.

Orquídeas epifitas

Las orquídeas de esta clase se caracterizan principalmente porque son una especie que no necesitan estar en contacto con el suelo o el sustrato de plantación para poder recibir los nutrientes de sus alimentos. Son plantas que viven del aire, de este absorben el nitrógeno y otros minerales por medio de las hojas y raíces verdes. De este grupo provienen las orquídeas Vandas y las Renantheras.

Orquídeas semi epifitas

Esta clase de orquídeas requieren estar en contacto con el material leñoso o poroso en el que haya restos de humedad, que no necesariamente debe ser tierra. El modo por el que este tipo de orquídeas absorben sus nutrientes, es por medio de sus raíces aéreas y por las hojas mediante el proceso fotosintético.

Las orquídeas semi epifitas por lo general mueren si son plantadas en la tierra, puesto que sus raíces necesitan de constante aire para mantener su funcionalidad. Dentro de esta clase de orquídeas se pueden hacer mención de las Cattleyas, Oncidium y Laelias, puesto que se encuentran en los troncos o sembradas en recipientes con materiales adecuados.

De una misma manera, otro tipo de especies necesitan que en su sustrato haya constante humedad, siendo sembradas sobre tierra vegetal suelta, con palitos o raíces de helecho. En algunas circunstancias se utilizan sphagnum o fibra de coco, entre estos tipos se encuentran la Miltonia, Phalaenopsis y Cypripedium. Estos últimos, a diferencia del resto, son capaces de soportar la tierra negra en el sustrato de siembra. En líneas generales, estas son orquídeas perennifolias cultivadas en macetas y para comercializar como flores cortadas.

 

Orquídeas terrestres o rupícolas

Constituyen aquel grupo de orquídeas que necesitan estar sembradas en tierra corriente para obtener agua y nutrientes del sustrato. La mayoría de las orquídeas europeas y de las zonas frías andinas pertenecen a este grupo, como las Lycastes y Sobralias.

Cattleya

La Cattleya es un género de Orchidaceae que está conformado por aproximadamente 65 especies nativas de regiones intermedias y altas de Sudamérica y América Central. La mayoría de este tipo se desarrollan en forma epifita a las orillas de los bosques o sobre las copas de los árboles, en donde no les afecta la luz del sol de manera directa.

Las mismas se pueden reconocer por sus raíces gruesas y carnosas de crecimiento superficial, además de sus pseudobulbos aprovechados como órganos de reserva. Debido a que sus flores poseen una belleza sin igual, son denominadas las ”reinas de las orquídeas”, puesto que tienen atractivos colores y agradable fragancia.

Coelogyne

El Coelogyne es un grupo de orquídeas epifitas que está conformado por más de 195 especies naturales de zonas bajas y de montaña alta en climas cálidos tropicales. Su identificación se da por medio de sus inflorescencias con grandes flores delicadas y muy aromáticas de colores brillantes y formas particulares.

Ha sido todo por el artículo de hoy, esperamos que la información proporcionada haya sido de gran ayuda. De una misma manera, le hacemos la invitación a leer también: limonero y Albahaca

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