Cultivo de tulipanes, bello y colorido florecer en primavera

Un esmerado cultivo de tulipanes da como resultado la clásica y popular flor que por siglos ha sido siempre bien ponderada, atribuyéndosele como significado ser la representación del amor profundo y perfecto. Conoce aquí sus características y su interesante origen, así como información sobre su plantación y clima ideal, pero también sobre las plagas y enfermedades que la pueden afectar.

 Cultivo de tulipanes

Características de los tulipanes

El tulipán es un miembro de la familia de las Liliaceae o liliáceas que florece en primavera y se caracteriza por ser una hierba bulbosa perenne.

Se trata de una planta ampliamente usada en jardines para ornamentar casi cualquier espacio vacío, jardines y plazas, pero también contornos de un arbusto, canteros individuales, macetas, etc.

De la planta, los horticultores señalan que existen unas ciento cincuenta especies de tulipanes. Otra especie interesante de conocer es la Albahaca.

Los tulipanes son flores erectas con hojas largas y anchas de venas paralelas y una flor simple o doble en forma de copa en la punta del tallo.

Las flores del tulipán suelen tener forma de copa con tres pétalos y tres sépalos. Te recomendamos la lectura de Manzano, que ofrece  información afín al tulipán.

 Cultivo de tulipanes

Sus colores pueden variar del rojo al amarillo o al blanco. Algunos tulipanes son varicolores a causa de una enfermedad vírica que transmiten los pulgones a las plantas.

El tulipán ganó popularidad rápidamente tras su introducción en Europa occidental en el siglo XVI.

Gracias a su delicadeza y belleza son apreciadas en muchos sitios a donde se ha expandido el cultivo de tulipanes.

Es por ello que los bulbos de tulipán siguen siendo una de las principales exportaciones de los Países Bajos, que por su producción se han ganado el sitial privilegiado de ser fuente de tulipanes.

Origen

Aun cuando se le suele relacionar con Holanda por la gran producción que se hace en ese país de esta planta, esta flor silvestre es originaria de principalmente de las regiones montañosas de Asia Menor, Persia, el Cáucaso, Bukhara, en Uzbekistán, y, sobre todo, de Turquía.

Cultivo de tulipanes

En este último país, se le dieron a esta atrayente flor connotaciones sagradas y estaba reservada para adornar las vestimentas de los sultanes.

El término “tulipán” se dice que procede de la palabra francesa turban, que resulta ser una alteración del vocablo turco tülbent, el cual, a su vez, proviene del persa dulband, palabras todas que significan “turbante”, en virtud de su semejanza con dicho tocado.

El cultivo de tulipanes fue iniciado en Turquía en el año 1000 d. C. y para el siglo XVI se desató en ese país  una obsesión por esta flor, en la época del Imperio otomano, cuando el sultán exigió el cultivo de determinadas flores para su disfrute.

Introducción en Europa

Las flores fueron introducidas en Europa occidental y en los Países Bajos a finales del siglo XVI, probablemente por Carolus Clusius, un biólogo de Viena.

Al respecto, la historia refiere que en la década de 1590, Clusius, siendo director del Hortus Botanicus de Leiden, en Holanda, el jardín botánico más antiguo de Europa, fundado en 1587, fue contratado por la Universidad de Leiden para investigar las plantas medicinales.

En ese entonces, su amigo en Turquía, Ogier Ghislain de Busbecq, quien era embajador austriaco en Constantinopla, la actual Estambul, y quien era, además, un apasionado floricultor, había visto las hermosas flores de tulipán que crecían en los jardines del palacio, por lo que envió unas cuantas a Clusius para su jardín de Leiden.

Cultivo de tulipanes

A principios del siglo XVII, el tulipán empezó a utilizarse como decoración de jardines en lugar de los antiguos fines medicinales.

Pronto ganó gran popularidad como producto comercial, sobre todo en Holanda, donde el interés por las flores era enorme, especialmente las exóticas, por lo que sus bulbos se vendían a precios increíblemente altos.

Ello hizo que los tulipanes se convirtieran en objetos de suntuosidad y jactancia y símbolo de estatus social y riqueza.

Se produjo lo que los historiadores denominaron la ”tulipomanía neerlandesa”, que también se llegó a conocer como la crisis de los tulipanes.

Esto generó una euforia especulativa en los Países Bajos en los años anteriores a 1637.

Cultivo de tulipanes

Sucedía que en el cultivo de los tulipanes en tierras neerlandesas, por motivos no conocidos entonces, experimentaban ciertos cambios en su apariencia.

Ello produjo unos excelentes ejemplares multicolores nunca antes vistos, lo que incrementaba su belleza, exotismo y, por ende, su precio.

Se desencadenó así la locura colectiva especulativa con los bulbos producto del cultivo de tulipanes, cuyo precio alcanzó niveles desorbitados. Tal situación generó lo que en finanzas se ha llamado una burbuja económica y con ello una crisis financiera.

En 1620 se comenzaron transacciones comerciales tan disparatadas de bulbos, que personas adineradas llegaron a cambiar sus mansiones, caballos y grandes posesiones solo por tener un bulbo.

Cultivo de tulipanes

Fue una fiebre que se extendió por todas las clases sociales, en las que muchas familias invirtieron todo lo que tenían en el negocio, vendiendo hasta sus casas, para comprar bulbos con los que supuestamente ganarían buen dinero al vender las flores.

Bulbos que muchas veces ni siquiera pasaban por sus manos y que, durante la transacción, ni el comprador ni el vendedor se llegaban a ver, porque por la rapidez con que las flores cambiaban de mano, la venta se hacía sobre un papel o nota de crédito.

En dichas operaciones comerciales el precio final podía llegar hasta en un 500% más del precio inicial, realizadas como “ventas al aire”, hechas por lo general en tabernas.

Este suceso quedó marcado como uno de los primeros fenómenos especulativos de masas en el mundo de las finanzas.

En la actualidad se sabe que la causa de las espectaculares y hermosas tonalidades que adquirían los tulipanes en Holanda era el parásito llamado el pulgón que, al instalarse en la flor, le transmite el virus Tulip Breaking Potyvirus a la planta generando los cambios. ​

Al respecto, el periodista Charles Mackay documentó tales acontecimientos en su obra Memorias de extraordinarias ilusiones y de la locura de las multitudes, publicada en 1841. ​

Cultivo de tulipanes

Este fue el comienzo de los campos de bulbos en los Países Bajos que se pueden ver hoy en día.

Cultivo de los tulipanes

Para el cultivo de tulipanes se requiere de cierta planificación y cuidado, de manera de poder disfrutar de espectaculares tulipanes coloridos y duraderos cada primavera.

Por lo general, el cultivo de tulipanes se lleva a cabo en los climas septentrionales mediante la siembra de los bulbos de la flor que se plantan antes de que el suelo se congele, normalmente entre septiembre y diciembre.

En climas más cálidos, el proceso de cultivo se establece anualmente.

Los tulipanes suelen plantarse al doble de profundidad que su altura y con una separación de entre tres y cuatro pulgadas. Los bulbos de tulipán pueden plantarse en todo tipo de suelos, siempre que tengan un buen drenaje.

Plantación

Para el cultivo de tulipanes, los bulbos de la flor se siembran en otoño, antes de que inicie la temporada de heladas.

Se debe tener en cuenta que los bulbos necesitan tiempo para arraigarse. Si se plantan demasiado pronto se pueden producir problemas de enfermedades.

Es importante, entonces, tener conocimiento de las fechas de comienzo del invierno del país. Una buena regla general muy recomendada es plantar los bulbos cuando las temperaturas nocturnas medias de la zona estén entre los 40 y los 50 grados.

Al plantar variedades con diferentes épocas de floración, es posible que los tulipanes florezcan desde principios hasta finales de la primavera.

Algunos tipos son apropiados para forzar su floración en espacios interiores y la mayoría son excelentes para utilizarlos también como flores cortadas.

Cultivo de tulipanes

Hay un tulipán para cada entorno, desde pequeñas especies de tulipanes en terrenos de bosques naturalizadas hasta tulipanes más grandes que se arraigan al cultivo formal de los jardines, desde los parterres hasta los bordes.

Las flores verticales pueden ser simples o dobles, y varían en forma desde simples tazas, cuencos y copas hasta formas más complejas. Su altura oscila entre los 15 y 60 centímetros.

Un tulipán crece en cada tallo, con dos a seis hojas anchas por planta.

Lugar de plantación

Para la plantación, se requiere ubicar un lugar con sol pleno o de tarde. Si se trata de zonas de rusticidad 7 y 8, se debe elegir un sitio sombreado o con sol de mañana, ya que a los tulipanes no les gusta el calor.

Cultivo de tulipanes

El suelo debe drenar bien, ser neutro o ligeramente ácido, arenoso o seco. No todas las especies de tulipanes les favorecen los terrenos con excesiva humedad, por lo que un drenaje excelente es prioritario.

Se prepara el lecho del terreno o del jardín utilizando una horquilla o un motocultor para aflojar la tierra hasta una profundidad de unos 30 a 40 centímetros, y luego se aplica una capa de 5 a 10 centímetros de fertilizante compost.

Se plantan los tulipanes a unos 20 centímetros de profundidad con el extremo puntiagudo hacia arriba. Las variedades altas deben estar protegidas de los vientos fuertes.

Los bulbos deben estar separados entre 10 y 15 centímetros, lo que implica que se debe disponer de un lugar de plantación lo suficientemente grande. Se riegan al momento de plantarlos.

Ya formada la planta, se cortan los tulipanes mientras los capullos están todavía apretados.

Es muy importante mantener fuera del sitio a los animales, para lo cual se recomienda emplear malla de gallinero, levantar una valla o rociar algún repelente.

Cultivo de tulipanes

Clima

La temperatura es uno de los factores principales a tener en consideración, ya que afecta directamente a la floración del tulipán.
La temperatura óptima para su óptimo desarrollo oscila entre 13 y 16 ºC.

Por encima de estas temperaturas, se incrementa la posibilidad de enfermedades originadas por el hongo Fusarium oxysporum.
En cuanto a los bulbos, estos pueden tolerar temperaturas de -10 ºC dispuestos sobre el terreno de cultivo.

Sin embargo, durante el almacenamiento en seco suelen sufrir daños a temperaturas por debajo de los -2,5 ºC.
Una vez emergido el brote, temperaturas de suelo inferiores a -5 ºC pueden producir el aborto de la yema floral.

Los tulipanes pueden crecer de manera efectiva en las zonas climáticas de 2 a 7.

Abono

Cuando se lleva a cabo el cultivo de tulipanes, se debe enriquecer el suelo añadiendo un par de centímetros de abono orgánico compost, así como de fertilizante sintético.

Cultivo de tulipanes

Después de plantar los bulbos en otoño, se rellena el lecho con un fertilizante equilibrado de liberación lenta.

Se remueve ligeramente el suelo para dispersar el fertilizante, o regarlo bien.

Algunos horticultores sugieren aplicar el abono en la parte superior del suelo en lugar de en el hoyo de plantación para evitar que se quemen los bulbos.

En primavera, se aplica el mismo abono cuando aparezcan los nuevos brotes verdes.

Se siguen abonando los bulbos perennes dos veces al año en estas épocas con no más de dos libras por 100 pies cuadrados de espacio de plantación en cada aplicación.

Los expertos han señalado que el tulipán es sobre todo exigente en óxido de potasio, debido a que mejora la síntesis y migración de los glúcidos hacia el bulbo y optimiza la coloración de las flores.

Por su parte, el óxido fosfórico favorece el crecimiento y evita los inconvenientes derivados de un exceso de nitrógeno (mayor desarrollo foliar en detrimento de la rigidez del tallo).

El tulipán es poco exigente en cuanto a fertilización, ya que obtienen la mayoría de los nutrientes del bulbo.

En cuanto a efectuar una fertiirrigación, en la que se suministran los fertilizantes disueltos en el agua de riego a los cultivos, se recomienda utilizar nitrato potásico y fosfato monoamónico en porciones de 2 g/m2 dos veces a la semana durante el cultivo.

El exceso de abonado puede favorecer la aparición de pequeñas manchas bronceadas, reduciendo así la calidad de la flor.

Riego

Se riegan los tulipanes a fondo en el momento de la plantación, luego una vez por semana durante el primer mes.

Se vuelven a regar en la primavera cuando comiencen a crecer y estén apareciendo las primeras hojas. Se recomiendan reducir el riego después de la floración, a fin de conservar los bulbos durante varios años.

Cultivo de tulipanes

En ocasiones puede ser necesario cubrir los bulbos con hojas o compost durante los periodos de fuertes heladas.

Los horticultores han recomendado riego por goteo, en el que, por lo general, se utilizan tres o cuatro líneas de portagoteros por mesa de plantación, con emisores de 2 l/h, separados una distancia de 30-40 centímetros entre sí.

El riego debe ser el adecuado, pues una deficiencia de agua en el cultivo puede provocar la disminución de la parte aérea, del periodo vegetativo y del rendimiento del bulbo.

También afecta directamente sobre la calidad de la flor, generando tal vez reducción del número, altura y tamaño de la flor.

Enfermedades y parásitos

Aun cuando, en el cultivo de tulipanes, estas plantas son resistentes y fáciles de cultivar y bastante tolerantes a las enfermedades y parásitos, hay algunas comunes que pueden afectar al suelo o a los nuevos bulbos.

En cuanto a las plagas y parásitos se pueden mencionar como los más habituales los siguientes:

  • Los pulgones, de nombre científico (Dysaphis tulipaeMyzus persicaeAphis fabae), que aparece normalmente en primavera, tanto al aire libre como en invernadero. Afectan tanto a las plantas en estado de vegetación como a los bulbos durante su conservación. En general, se alimentan de brotes tiernos, causando deformaciones en éstos.
    • Son transmisores de virus.
  • Los nematodos o Ditylenchus dipsaci, que afectan a los bulbos y brotes tiernos. Se hallan sobreviviendo en el suelo y en las malas hierbas.
    • Los síntomas se manifiestan con la necrosis del tallo, acompañada de una serie de abultamientos típicos y de la disminución del crecimiento. Para su eliminación se debe hacer una desinfección de los bulbos y de las malas hierbas.
  • La araña roja o Tetranychus urticae), ácaro que se desarrolla en condiciones de baja humedad relativa (<50%) y de altas temperaturas (25ºC).
    • Los síntomas son unos pequeños puntos amarillos en el haz de las hojas, los cuales se tornan marrón con aspecto polvoriento y se tuercen. Finalmente, dichas hojas se desecan y caen.
  • Los Trips o Frankliniella occidentalis, cuyos síntomas se presentan como manchas blanquecinas en las hojas, rodeadas de motitas negras que se corresponden a sus excrementos.

Con respecto a las enfermedades, que se pueden producir en el cultivo de tulipanes, las que más se han encontrado son:

  • Fuego del tulipán o Botrytis tulipae, que es muy frecuente y de gravedad en esta planta. Se desarrollan preferiblemente cuando hay  temperaturas y humedades bastante altas. Suelen dispersarse a través de bulbos infectados, del viento y lluvia. Se presentan, como síntomas, deformaciones de las hojas, detención de la aparición de los brotes y manchas circulares grisáceas en hojas y flores.
  • Fusariosis o Fusarium oxysporum  sp. tulipae, que también es bastante frecuente y grave. Sus síntomas se presentan en los bulbos y raíces como una podredumbre seca de una tonalidad rojizo-parda. Consecuentemente, los síntomas aéreos se manifiestan con la clorosis de las hojas, disminución de vigor y, finalmente la marchitez de la planta.
  • Podredumbre verde o Penicillium, producida por el hongo Penicillium, suele afectar a los bulbos cuando están almacenados después de la cosecha. Como síntomas se manifiesta la aparición de una pudrición seca sobre la superficie del bulbo, acompañada de un micelio de color verdoso.
  • Virus causante del variegado del tulipán. Su sintomatología es la siguiente:
    • En las flores, se presentan los síntomas al comienzo de la floración. Se observa decoloración de las yemas florales, así como estrías pigmentadas en el escapo floral. Los cambios de pigmentación modifican la coloración específica de la variedad y los lotes infestados pierden valor comercial.
    • En las hojas, son menos severos los síntomas, por lo general. Las plantas contaminadas muestran algunas secciones veteadas o estrías longitudinales incoloras. Estos cambios dependen del cultivo, condiciones culturales y del fase de crecimiento de la planta.
    • Las plantas virosadas son de un tamaño más reducido y los tallos y flores son más cortos. Esta disminución de vigor conlleva también al engrosamiento de los bulbos por una reducción del peso, el cual puede alcanzar el 50%.
    • La vida útil de las flores cosechadas es menor.

Variedades de tulipán

Del cultivo de tulipanes se producen las flores estrellas que aparecen en abril y mayo. Sus ricos y variados colores, sus sedosos pétalos y sus elegantes formas los convierten en una de las plantas ornamentales más valiosas.

De acuerdo con los investigadores expertos en la materia, hay 3.000 variedades de tulipanes entre especies e híbridos creados, registrados con sus notables diferencias.

Entre los tipos más llamativos y más conocidos se encuentran los siguientes siete:

  • Tulipán híbrido Darwin, que producen flores duraderas en tallos fuertes que son perfectos para cortar, y los colores brillantes de estos tulipanes tan populares se ven muy bien en el paisaje. Florecen a mediados de la temporada. Son resistentes al viento y a la intemperie.
  • Tulipán Triumph, constituye el grupo más grande de tulipanes y el que ofrece la más amplia gama de colores. Todos tienen tallos de longitud media. Se utilizan mejor para forzar y en parterres de corta duración.
  • Tulipanes fosterianas tienen unas flores excepcionalmente grandes y largas, de colores intensos, que crean un espectáculo muy vivo. Este grupo es muy popular para el paisajismo en Europa. Son de floración temprana.
  • Tulipanes Greigii. Se trata de tulipanes perennes con un precioso follaje moteado de púrpura o con rayas púrpura que resulta atractivo antes de que se abran las flores y que sigue siéndolo incluso después de que hayan desaparecido. Las flores en forma de cáliz se abren generalmente de par en par para revelar los colores interiores. Son muy apreciados en Europa por crear exposiciones vivas pero compactas.
  • Tulipán papagayo. Las flores con bordes emplumados tienen muchos flecos y festones. Son unas flores cortadas impresionantes que provocan gran admiración en el espectador. Estos vistosos tulipanes aparecen a menudo en las pinturas florales europeas.
  • Tulipán simple. Los hay de dos tipos: los simples tempranos y los simples tardíos. Los primeros son uno de los tulipanes más tempranos en florecer. Sus flores suelen durar más que las de los tulipanes simples tardíos.
  • Tulipán doble. Flores semidobles a dobles de larga duración. Tiene el doble pétalos de lo normal. Sus flores son redondas y grandes. Pueden alcanzar un diámetro de hasta 10 centímetros. Se divide en dos grupos: los de floración temprana y los de floración tardía.
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